lunes, 10 de octubre de 2011

LOS SESENTAÑEROS

“No creo que haya ningún investigador en condiciones de responder exactamente qué es la vejez. Ser viejo es una situación subjetiva individual. Y cada uno va a decidir en un determinado momento de su vida que es viejo para tal cosa”, explica el especialista. Los sesentones de hoy son activos actores sociales. Están convencidos (o nos convencen) de que la ancianidad moderna se ha desplazado una o dos décadas más adelante.
SESENTA ABDOMINALES Son las 10 de la noche. Recién sale del gimnasio y está en un bar con una mujer veinticinco años menor que él, que es su personal trainer… pero también es algo más. El documento de Adolfo dice que ronda los sesenta años de edad pero mucho de su ser se obstina en contradecirlo. Como cada día, estuvo trabajando desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde. “Yo me amo físicamente”, dice orgulloso. Cuatro veces por semana se toma un taxi que lo lleva del trabajo al gimnasio. Y, por si fuera poco, los domingos por la mañana sale a correr 25 km. Tiene tres hijos, está separado y vive en el microcentro. “Estoy solo y no estoy solo. Tengo una relación light: estamos cuando nos necesitamos, cuando queremos estar juntos; sin responsabilidades de uno sobre el otro porque cada uno maneja su vida”, explica. “Me siento joven en todos los niveles. Y en lo sexual, la verdad, con la edad que tengo no envidio a un pibe de 20 años para nada”, se anima. Alguna vez pensó en irse para siempre. Fue cuando perdió todo. Una empresa grande, y un matrimonio de 30 años, entre otras cosas. Desde hace una década conduce un programa de radio sobre calidad de vida y salud en el que replica su experiencia. La persona que lo ayudó a salir del infierno es la chica con la que está tomando un café esta noche.

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