miércoles, 6 de junio de 2012

FUMANDO ESPERO


La posibilidad de que este año se sancione la ley que despenalice el consumo de  marihuana, plantea un nuevo capítulo en los cambios sustanciales a las normas a partir de reclamos populares basados en los derechos individuales. En el marco del debate, más allá de la exaltación de presuntos beneficios y desventajas, asoma la hipocresía como último obstáculo. 

Escribe: Joaquín Castellanos
Fotos: Sebastián Granata



Los manifestantes más relajados de la historia de la Plaza San Martín subrayaban con su presencia la base de la estatua ecuestre del Libertador. Muchos otros estaban desparramados en el césped, sentados (la mayoría), carentes de la tensión habitual que impera en los reclamos en éste y otros espacios públicos.
El sábado 5 de mayo la versión local de la Marcha Mundial Marihuana (3M) juntó a unas 6 mil almas en Rosario -sumadas al clamor de unas 60 mil personas en 16 ciudades de todo el país- bajo la consigna “¡Despenalización ya! No más presos por plantar”, con la premisa de exigir el tratamiento urgente de los más de siete proyectos para reformar la actual Ley de Drogas. Una costumbre que cumplió diez años desde el día en que Rosario se inscribió como la primera ciudad del país en adherir a esta manifestación mundial.
“El objetivo es realizar un reclamo en conjunto que evidencie la cantidad de personas que exigen normalizar la situación legal de la planta de cannabis y terminar con la criminalización, estigmatización y persecución de sus usuarios y cultivadores”, rezaban los diarios.
Pero, pese al numeroso apoyo a la causa, hay gente que cree que la marcha es apenas una parte visible de los consumidores de marihuana. 

DETRÁS DEL HUMO
“Ayer almorcé con mamá y su hermana. Las dejé durmiendo la siesta y me fui con un par de porros a la plaza San Martín donde se manifestaban por la despenalización del consumo de la hierba. Los manifestantes de ayer eran todos los estudiantes de izquierda que se suelen reunir en el hall de entrada de Humanidades -grupo al que todos toman por trasnochado, como mínimo. No había nadie que diera el tipo del Jockey Club, donde puedo probar que se fuma a raudales. Je Je qué caretas ¿no?”.
La reflexión apareció apenas como un comentario en Facebook. Pero representa una porción importante en la discusión en la que, además de adherentes y detractores, hay un terreno amplio ocupado por el silencio de profesionales, padres de familia y buenos vecinos que fuman marihuana a escondidas y, por guardar las formas, no se meten en el debate.

El escritor Horacio de Zuasnabar –autor del comentario en la red social- habla con propiedad: tiene 59 años y fuma desde los 27. Hace poco se jubiló como profesor.
“A mis alumnos nunca les reconocí haber probado drogas. Ahora ya me he retirado y no me importa. Yo les decía que lo fundamental era no tener dependencia. No sólo a una droga. Ni a la mujer, ni al trabajo, ni a un deporte. A  nada. Ser independiente, autorreferencial. Tomar lo que se considera moralmente bueno, sea o no aprobado por la sociedad”.
Lleva un apellido de peso: su abuelo fue el ideólogo, organizador y director del hospital de Niños “Víctor J.  Vilela”, el doctor Melchor Horacio de Zuasnabar (1888-1966), pionero de la medicina pública argentina injustamente olvidado por la posteridad.
“De mi abuelo tengo sangre y espíritu”, dice. Y no demora en exponer los valores familiares en relación con el debate alrededor del derecho a decidir por sí mismo. “La penalización del consumo es como atacar a alguien por comer dulce de leche –señala el literato-; para mí, fumar marihuana  es algo normal. Y yo en el campo de las decisiones personales tengo una amplia experiencia: tanto mi abuelo como mi padre se suicidaron. Tenemos mucho aprecio por el librepensamiento y la libre decisión. Yo conmigo hago lo que yo quiero: ni un milico ni un demócrata, ante todo estoy yo”.
Como nieto, acaso haya heredado también, a su modo, parte de esa falta de reconocimiento: amigo de Fernando Savater, publicó diez libros entre novelas y poesía, entre otros, –alguno finalista del Premio Anagrama de Ensayo (Barcelona, 1990), distinguido por las Academias de Letras Españolas.
Pero en su ciudad natal ni siquiera fue aceptado para participar en el Festival Internacional de Poesía de Rosario.
“Tal vez porque fumo marihuana”, dice, socarrón.

PROHIBIDO PROHIBIR
“Yo voy a un retiro espiritual fuera de la provincia con matrimonios amigos y hay seminaristas, curas que se sientan en el borde del arroyo, se encienden un porro y se ponen a leer la Biblia”, sostiene Zuasnabar y hace una aclaración: “no es por tomármelas en especial con los curas (casta que no va conmigo que soy muy crisitiano  pero no soy partidario del Vaticano) pero una muestra nomás de esa hipocresía es que los mismos que se la pasan diciendo que la marihuana es algo maldito, luego la fuman. Es que es algo que sucede acá mismo. En el country del Jockey Club, por ejemplo, conozco gente que juega al golf y después se prende un porro. Pero no porque la hipocresía sea rosarina. Es universal. La hipocresía es una condición humana. Y en esto es una cuestión cultural”.

_ ¿Qué es lo que le falta a la marcha?
_ La marcha es una obligación para concientizar al Gobierno. A la gente no, porque se sabe quién fuma, quién está de acuerdo y quién no. Todavía no hay gente bian en la plaza. No vi a nadie más con un Levi’s. Y eso confunde porque los que consumen son mucho más que los pibes del pasillo de Humanidades y Arte o los de la moda rastafari. Pero, en general, tal vez esas personas se acobarden por motivos reales o imaginarios… Sigue faltando representación de todas las capas etáreas y sociales en el reclamo. Es una contradicción que haya gente grande que no salga a defender algo que han hecho toda la vida mucho más que los chicos… El país está todavía un poquito atrasado con respecto a otros lugares del mundo pero creo que va muy bien… yo viví en España la misma situación que se vive hoy acá. Yo llegué después de la muerte de (Francisco)  Franco, cuando se empezaba a liberar el uso de la marihuana. Y el gran problema era que se despenalizó el uso pero se perseguía el tráfico. Una gran contradicción: podés fumar pero no tenés cómo comprarla. Pero la idea de la plantita sería fenomenal, algo que haría que todo fuera tomado normalmente.
_ ¿Usted tiene su propia planta?
_ No, ya no. He tenido. Era preciosa pero tiene que ser hembra, no macho. Y la mía  era macho así que no me sirvió para nada… Era la primera vez que experimentaba. Pero lo volveré a hacer si la Ley y Dios me lo permiten porque detesto el ambiente de la droga. Eso es deplorable…
_ El ámbito es producto de la prohibición. ¿Le parece que la legalización  cambiaría las cosas para bien?
_ Por supuesto, todo sería muy distinto. No es lo mismo un tipo que ilegalmente en la puerta de un colegio la está mostrando como un caramelo, a una persona ya formada en la existencia de la marihuana que se le explica: mirá esta cantidad sería normal, etcétera… y cuando decida con 20 años o tal vez nunca (porque hay gente que no ha probado bebidas con alcohol y no tiene por qué hacerlo) tome la decisión propia y sabiendo qué consecuencias va a tener.
_ La preparación cultural de cada persona condicionaría que haya distintas lecturas de legalización. No será lo mismo para alguien formado que para quien no lo esté. ¿Cree que habría que tener en cuenta el mal uso de la marihuana y los riesgos que eso implicaría?
_ Lo malo, más allá de la sustancia, creo que es tener una adicción. Eso es lo malo con o sin ley. Se habla de que pueda conducir al consumo de cocaína y otras cosas nocivas –“la puerta de entrada”, dicen- pero hay que decir que hay tanta gente en el mundo que ha probado marihuana y no ha probado otra cosa… Yo sólo he probado marihuana y como bueno, puedo decir, es un paliativo para gente que está en estado terminal y similares. La marihuana quita dolores. Y si tengo que compararla con algún psicofármaco que también he tomado y me quedo con un buen pucho de marihuana.


EN EL MARCO DE LA LEY
La tenencia para consumo está penada por la ley de estupefacientes 23.737. Lo que existe es la jurisprudencia a partir de que en 2009 un fallo de la Corte Suprema de la Nación declarara inconstitucional la penalización del uso personal. Actualmente hay en el Congreso de la Nación diez propuestas que buscan hacer modificaciones a la norma para darle marco legal al consumo.
De ese cúmulo de iniciativas, se destacan la de la diputada de Libres del Sur, Victoria Donda y la presentada en marzo por el senador kirchnerista Aníbal Fernández. Ambas persiguen dar prioridad a los derechos individuales y dar fin a la penalización del consumo personal.
El tema podría ser tratado este año siempre y cuando se llegue a un punto común entre los legisladores autores de los diferentes proyectos.
La esperanza de que prospere el debate hacia dentro de ambas Cámaras radica en el arduo y plausible recorrido de maduración legislativa que ha demostrado el Congreso en los últimos años. Basta mencionar la vigencia de normas sobre el matrimonio igualitario, muerte digna, identidad de género y la reforma del Código Civil para esperar tranquilos.


ENCUESTA AL PASO
Algunos días después de la marcha, tuvo lugar una caza furtiva de opiniones -en plena calle, fuera de contexto y por asalto- sobre el tema.
El muestreo instantáneo consistió en pararse en una esquina céntrica a preguntar a un puñado de transeúntes al respecto.

¿QUÉ PIENSA DE UNA POSIBLE DESPENALIZACIÓN 
DEL CONSUMO DE MARIHUANA?



“Me parece bien. Porque nadie obliga a nadie a nada y cada uno es dueño de hacer lo que quiere. Te digo más, de mi parte no lo veo bien pero ¿por qué voy a oponerme a que otro que lo quiere hacer lo haga? No estoy en contra porque no creo que sea algo agresivo e incluso dicen que hasta es terapéutico” 
Ama de casa - 46 años

“Estoy en contra. Porque afecta el sistema nervioso central por ende creo que puede llegar a ser perjudicial para la salud”
Licenciado en Ciencias Políticas - 34 años


“Espantoso. Porque los chicos tendrían más posibilidades de consumir. Se puede pensar que como es legal, es normal. Y eso no es así. Yo tomo Rivotril hace 30 años y sé que lo que tomo es adictivo. Y hablo con conocimiento porque estuve en España y vi cosas terribles…”
Jubilada. Ex empresaria - 64

“Me parece pésimo porque sería más descontrol en las calles”. 
Empleada – 37 años

“Es una locura. Si el Estado no controla la droga va a llegar más rápido a los chicos… y ya estamos invadidos por esa porquería. Tengo tres hijos varones que por suerte ya son grandes y no están en la droga. Pero conozco gente que está”
Empresario de la construcción – 66 años


“Bien. Bien. Si la fuma todo el mundo a escondidas creo que se tendría que despenalizar. Además creo que es menos pernicioso que tomar dos cafés negros fuertes. Jamás tomé nada, pero no me opongo a que otros lo hagan. No me molesta porque todos mis amigos fuman marihuana. A mi edad, sigo jugando al polo y te puedo decir que el petisero se fuma un porro a la par del patrón. ¿Y qué les vas a decir? Y después ves a los gendarmes boludeando por dos cigarrillos de marihuana… hay gente que tiene miedo por el tema de la seguridad pero hay que decirles que el porro te tranquiliza, no es cocaína”.
Dueño de campo – 65 años

“Me parece que está bien y sobre todo para combatir al narcotráfico. Da un marco más de transparencia a todo lo que es la problemática de la droga. Particularmente la marihuana que afecta mucho menos al organismo que muchas drogas legales que sí tienen efectos dañinos y no ofrecen ningún beneficio”.
Estudiante de Filosofía – 25 años


“No hay que fumar. Yo odio al que fuma cualquier cosa”
Barrendero - 57 años

“No estoy de acuerdo porque es como que se habilitaría que todos estuvieran fumando eso”.
Costurera – 44 años

(Nota: De los consultados, sólo uno reconoció haber fumado alguna vez marihuana. Del resto, cuatro personas respondieron rotundamente que  “nunca” o “jamás”). 

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sábado, 2 de junio de 2012

“HAY QUE REINVENTAR LA DEMOCRACIA"



Escribe: Joaquín Castellanos
Fotos: Leonardo Vincenti

El catalán Toni Puig Picart, reconocido por haber desarrollado mundialmente el concepto de “marca ciudad” y ser parte del equipo que transformó a Barcelona, vino a Rosario para hablar de política bajo la consigna “Convivencia ciudadana proactiva para otra democracia más horizontal”.
El especialista en “marketing de ciudades”, arquitecto versado en teología, filosofía y arte, planteó la necesidad de repensar el sistema de gobierno a partir de la inclusión de “las asociaciones civiles de los ciudadanos plurales” en diálogo con los partidos políticos y las empresas. Pero además, no esquivó preguntas acerca de la construcción de una ciudad mejor y hasta definió magistralmente a los rosarinos. 
Aquí, algunos interesantes conceptos que dejó en su reciente visita

DEMOCRACIA
“Las democracias han estado, desde los años 80 sobre todo, marcadas por el poder financiero del capital, lo que es un error. Porque el capital debe ser controlado por la democracia y no al revés. Hemos tenido partidos grandes que nos han dicho cómo tenemos que vivir. Y algunos gobiernos que han intentado desde su buena voluntad expresar cómo podíamos vivir mejor, pero no alcanzó. Estamos en crisis. Es el momento de los ciudadanos”

"Es inevitable hablar de cómo funcionó el movimiento 15M cuando fueron las elecciones municipales de 2011. Aquello quitó el protagonismo a los partidos políticos. Pero no fue un movimiento antipolítico, sino un movimiento a favor de la política y los políticos entendidos como gente que trabaja junto a los ciudadanos para controlar los flujos del capital salvaje. Es un pedido de repensar lo que tenemos. Pero pasa a nivel mundial. Hoy, en México, están los jóvenes exigiendo que se los escuche, proponiendo qué ciudad y qué país quieren y cómo quieren gobernarse".

"En la época de Pericles se propuso que el gobierno debía  ser del pueblo. Pero la democracia de hoy es el gobierno de los partidos, y eso no es lo mismo. Nos han estafado y nos hemos dejado estafar. ¿O la democracia es sólo poder comprar libremente?  Yo quiero comprar bien pero eso es libre mercado, no es democracia. La democracia es qué ciudad queremos, qué país y cómo conjuntamente ciudadanos, gobiernos, empresas –todos– la corregimos desde la cooperación mutua y desde las diferencias. Hay que reinventar la democracia para que sea más solidaria, cooperante e igualitaria".

"Si la gente no participa, que se muera. Estoy harto de gente pasiva. De gente que quiere que la democracia le solucione sus problemas. Kennedy lo dijo y lo dijo muy bien: Es hora de que empecemos a pensar qué puedo yo aportar por mi país. Pues cada ciudadano tiene que pensar cuál sería su aporte para que vivamos conjuntamente y bien. Es hora de dejar de concebirnos como pasivos, como administrados. Hay que ser protagonistas incluso desde las diferencias, consensuando, que para eso sirve la ciudad. Para entendernos".


ROSARINOS
“He llegado por la mañana, anduve por la peatonal y me pareció que la gente llevaba buena cara, que estaba contenta. He ido a almorzar junto al Paraná… tienen un río maravilloso. Me pareció que la ciudad funciona pero, ¿qué les pasa? Los rosarinos a veces se quieren mucho y  a veces se critican demasiado. Eso es malo. No se quieran tanto pero no sean tampoco tan críticos. Seguro que  hay temas que todavía no se han hecho y se deberán hacer a futuro. 
¿Por qué se ponen nerviosos? No me sean argentinos… que todo lo quieren “ya”,  inmediatamente. Es que son fantásticos, pero cuando se ponen tremendistas son de lo peor. Olvídense de esa palabra: ¡Ya, no es nada!… El amor tampoco es ya; el amor bueno dura 30 años y se construye con 30 años. Pues planifiquen cómo van a transformar la Rosario que quieren”.

EL EQUILIBRIO JUSTO
_ Según su experiencia, ¿qué cree que se debe fortalecer desde las políticas públicas para lograr un equilibrio entre la ciudad turística y los sectores postergados más allá del macrocentro y los alrededores de las avenidas?
- Más inversión pública en los barrios. Concebir la ciudad como una red de barrios, que en cada uno haya un kit de servicios públicos muy buenos. Servicios sociales, culturales, educativos, entes deportivos, transporte. Para reequilibrar la ciudad, primero eso, y segundo, urbanísticamente. Buscando que en los barrios distintos y en los más periféricos, haya vivienda digna para todos.     
- ¿Qué piensa de los barrios privados?
- Cuando se construye un barrio privado es que la ciudad ha quebrado. Los barrios privados son un atentado contra la ciudad. A quienes viven en un barrio privado yo les pondría 75% de lo que ganan de impuestos. Y dicho esto: también una ciudad que es incapaz de tener segura a la gente, también es una ciudad quebrada. Por tanto debemos trabajar con las dos manos. La gente debe vivir en ciudades y las ciudades nunca han sido privadas. Son públicas, porque se trata de convivir.

 JUEGOS PANAMERICANOS
“¿Qué van a hacer para 2019? ¿Solamente una gran fiesta del deporte? Yo no soy visionario, pero creo que si para 2019 se conforman con eso, se equivocarían. Nosotros (por Barcelona) usamos los Juegos Olímpicos para transformar la ciudad. Por tanto, creo que Rosario -y los considero muy inteligentes- lo que debe hacer es plantear la ciudad de futuro que quieren, no solamente para el deporte; más global a partir de lo que ya se ha hecho, que está bien pero que todavía no es la ciudad importante como referencial en Latinoamérica.

NI ABURGUESARSE NI CORRER
“Creo que Rosario es la ciudad mejor posicionada de Argentina, y si yo tuviera que venir a vivir a la Argentina, vendría a vivir a Rosario. Pero no hay que quedarse en eso, así como tampoco hay que tener prisa para el futuro.
“Los cambios profundos se construyen con años de trabajo, no se construye ya. Es imposible. Una ciudad es como una familia. Una pareja que se casa, si quiere tener quince hijos tendrá que cambiar de casa y hacer las cosas poco a poco. Hay una cosa que se llama planificación pública. En Barcelona hemos trabajado por 32 años, y hasta el año 30 de trabajo, no solucionamos el último barrio que era La Mina: el más conflictivo de la ciudad. Recién después de 15 años de trabajo logramos tener un barrio decente, con vivienda digna, adonde la gente se siente orgullosa de estar en su lugar, cuando antes era un caos por la drogadicción, el narcotráfico y la delincuencia, un lugar al que ni la policía podía entrar.”

CELEBRACIÓN DE LA INTENDENTA
“Las ciudades deberían ser más femeninas. Sócrates, que era raro, decía que lo más importante que se debía hacer, era cuidar a los ciudadanos. Y, ¿quiénes saben cuidar más a la gente? Las mujeres, por la maternidad. Los hombres no somos iguales. Tenemos sensibilidades distintas, y eso es lo genial. Por eso creo que es interesante tener delante del gobierno a una mujer. Todos se pueden sentir más en casa. Solamente basta ver cómo las madres acunan el hijo y los papás los tomamos en los brazos; no es lo mismo. A unas les sale del alma, y nosotros lo que hacemos es tratar que nos salga bien. Y no es peyorativo para el hombre ni despectivo para la mujer. Las mujeres saben cuidarnos”. 


YPF: “EN ESPAÑA NI NOS ACORDAMOS"
- Con la expropiación de YPF nos enteramos a través de algunos medios nacionales de “lo que dicen en España”. Aprovechando su presencia, ¿qué se dijo en su país al respecto cuando supieron del anuncio? 
- Ni nos acordamos. Y cuando le preguntaron a la gente, dijo: el gobierno de Argentina tiene todo el derecho de expropiar los recursos básicos de la nación, y tiene el deber de estar sujeto a los tratados internacionales. Y no dijo nada más.
“Lo primero lo aceptamos, y lo segundo ustedes lo han cumplido. Pero también  simplemente piensa que el Estado debería cumplir con los contratos internacionales y hay tiempo para hacerlo. Por tanto, que el precio justo lo dicte quien lo tenga que dictar, y si se dirime en los tribunales, pues que aceptemos lo que se dictamine allí. Ha de haber un respeto, aceptando todos que Argentina puede no solamente nacionalizar lo que ha nacionalizado, sino hacer lo que quiera con sus recursos.
“Después, hay un tema clave, y es otra visión, no ya de España sino de Europa: un país que no es jurídicamente seguro puede tener problemas en inversión de capitales, y el mundo es global. Y ese es otro gran tema”.

(La nota completa forma parte del número 92 de la revista Rosario Express del mes de junio de 2012 que llega a los kioskos el lunes 11/06)