Ir al contenido principal

SUBE


Ya apretó el botón que ahora está rodeado por un aura de luz roja. Espera y desespera. Pero desesperó y espero tanto que ya está. Va a ver con impaciencia cómo se le abre la puerta al pasado. Volver al futuro: la reparación de un acontecimiento que se coló en la historia y no debió haber sido nunca. Volver al futuro, contradiciendo las leyes de lo posible: todo lo que baja, sube. Va a ver con impaciencia como se cierra la puerta y una vez adentro la fiesta será irrefrenable porque el digno remiendo al orgullo ya estará hecho. Porque va a soltar una catarata surtida de sentimientos impares que lo tenían rodeado y ahora explotan de alegría. Porque quiere creer que la enseñanza del tropiezo será andar con cuidado y porque para conocer la gloria tuvo que conocer lo hondo de la derrota. Pero eso -y todo lo que le pase por el cuerpo en apenas ese instante en que sienta que por fin va dejando abajo el pasado-, eso será sólo estadística, perfomance y anécdota a comparación de lo otro. Sube. Y arriba lo espera su Historia, su nombre en mayúsculas. Otra enmienda a ese gesto erróneo del destino: porque arriba es otra cosa, es pararse firme en la cima del regreso a su nivel y empezar a mirar hacia el cielo que ahora queda más cerca.  

Comentarios

Entradas populares de este blog

HABÍA UNA VEZ UNA HORMIGA

Escribe: Joaquín Castellanos Fotos: Leonardo Vincenti Una nena y un perro en la vereda. Los libros se escapan por la ventana. Una casa de antes, con las aberturas y el techo altos. Las inscripciones deliberadas en la fachada se confunden con las marcas clandestinas en aerosol. Un cartel en la puerta dice “Biblioteca Popular Pocho Lepratti. Fundada el 18-10-2002”. La silueta del militante social alado sobre ruedas y, por supuesto, hormigas: gigantes, obreras, obstinadas; muchas hormigas  caminando por las paredes.             María de los Ángeles mira hacia adentro. “¿No sabe si hay alguien?”, interroga la nena. Tiene ocho años, y recibir una pregunta como respuesta la pone en guardia: advierte que su abuela le dijo “que no hable con extraños”. El perro mira silencioso y antes que nadie escucha los pasos que llegan desde el interior. Un hombre de anteojos saluda e invita a pasar. Se llama Carlos Núñez, es el p...

CANTINELA (TANGO)

Perdí las llaves y la fe en este barrio dopado de deseo y besos menthoplús takleado por la sombra de un recuerdo garabato en un cuaderno otra que cambio de luk Tanto ir a la deriva como un trueno semáforo sin freno ni virtud resplandor amarillo en calzoncillos sentado frente al telefulbo perdida para siempre juventud Soldado desertor sin otra guerra que el culo del invierno como iglú a la noche le empañé las lentejuelas con un final de miga entre las muelas y el alma hecha pus El zurdo tic tac que carraspea burdo compás de notas al tun tun en el retrovisor siempre fantasea un tango en internet que parpadea por el quinto fernet con dejà vu Quién te ha visto y quién te viera esclavo del profesional de la salud con zapping del sillón a la catrera se mata de vergüenza la primavera en el salto de la soda hasta el vermú Divorcio frugal mentira y truco pelusa en el pupo soplete y caracú la melancolía por las venas horas vacías las bolas llenas y el alma hec...

PREHISTORIA DE "EL PULGA" Y "EL FIDEO"

El abrazo que se repite entre Messi y Di María es una postal de goles argentinos importantes pero además representa el triunfo de dos chicos de barrio. Dos historias de vida que resumen "el sueño (cumplido) del pibe" que en los arrabales argentinos nunca se deja de soñar. Como en la final de los juegos olímpicos de Beijing 2008, Messi y Di María -dos pibes humildes, de barrio- dejaron su marca en otro pasaje trascendental de la Selección. El festejo no es solo por el gol. Otra vez, de los pies de un  leproso  empedernido y un  canalla  irreversible llegó el grito aliciente de un país que se paraliza para despistar su destino atendiendo con pasión los devenires de la Selección nacional de fútbol en el Mundial. A dos minutos de los penales, la SRL (Sociedad de Rosarinidad Liberada) ejerce de oficio y como en 2008, para obtener el oro del fútbol juvenil en Beijing, irrumpe con la explosión y el inigualable control de pelota del nieto de la almacenera del b...