domingo, 19 de julio de 2015

CON LOS GLOBOS POR EL PISO


Nuevo yerro de los encuestadores; nuevo cambio de piel de Macri usurpando un nuevo discurso (que ni él se cree, ajustado desesperadamente al grito de las urnas). 



Nueva casi paridad de la ola amarilla cada vez con más gusto a poco. 
El cambio tan mentado es de golpe el massimacrismo de la impotencia, el fracaso de las oposiciones fragmentadas que contrarreloj deberán tejer otro plan alternativo para derrotar al kirchnerismo.


El camino a las PASO nos encontrará a los votantes a la intemperie de una nueva polarización desequilibrada, a la sombra de nuevas urdiembres político-mediáticas que pretenderán resolver problemas y soluciones que ignoran o, al menos, desatienden sin temor a que se les note, porque todas las fuerzas -a un lado y al otro- seguirán puestas en la prioridad de ganar. 
Lo importante es contar con un acomodado escenario de contrapunto: en definitiva, nos hemos acostumbrado a descartar lo que realmente no queremos para votar por lo que aún sin aprobarlo completamente consideramos seguro.   
El mal menor sigue siendo el instinto de supervivencia argentino. 
La opción de rechazar lo que sabemos que no deseamos, aún a costa de sostener con lo que está bien todo lo que sabemos que está mal. 
Acá, por ahora, de eso se trata elegir. 
Al menos mientras las alternativas sigan siendo esto. 
   

jueves, 9 de julio de 2015

CREO

Hubiéramos empezado por ahí. Debo decir que aun sin abandonar mis convicciones -las que me impidieron hasta acá ser creyente- siento que puedo decir que hoy creo.
Lamento profundamente que tuviese que pasar tanto tiempo para que me cuenten en esa gran fila. Pero creo que ahora creo.


Es decir, considero que no es fácil abandonar el agnosticismo –no venerar por no conocer- o el ateísmo –no tener dios- o una mezcla de ambas que tal vez no es siquiera ninguna de los dos.
Es que hay que entender que si la confusión ha sido ardua hasta ahora, después de escuchar al papa Francisco en Bolivia, la cosa se pone más difícil todavía.
Digamos que es muy difícil no creer en un líder espiritual que se refiere así a algo tan palpable. Difícil no creer en alguien que en suelo latinoamericano  –el cono de resonancia perfecto de sus palabras-, sin la cadencia distractiva del idioma italiano o el embarullado y monótono latín, habla de la Patria Grande en su mismo lenguaje, delante de los movimientos populares y de un presidente de raíz aymara.  
Autocrítico de la Iglesia respecto de la llamada conquista de América por los daños irreparables a los pueblos originarios, pidió tener en cuenta que María fue una madre sin techo, atacó a la inequidad y la injusticia social, habló de la fe como revolucionaria y condenó al sistema capitalista por ir contra el proyecto de Jesús.
No queda opción. En eso, uno no puedo no creer.     


viernes, 3 de julio de 2015

CUARENTICINCO DEL SEGUNDO TIEMPO


Va a caer directo a la zurda del negro Beto.
Un defensor mediocre (un 4)
se interpondrá entre las piolas y el festejo trunco.
El rebote, señal que la jugada respira,
lo tendrá el Gaita en los pies, cerca del corner.
Hasta el cielo y los árboles y los hinchas
son de cero a cero.
Sin embargo llueve el centro
y los pupos se estiran y los cuellos.
Hay un cráneo (del 2 nuestro) que la revienta
de pique contra el piso, contra el palo.
Afuera.
Cuarenticinco del segundo tiempo.
Ya sólo se piensa en el lugar que cada uno
va a ocupar en la chata para la vuelta.